BEBÉS Y NIÑOS | APRENDE A JUGAR COMO A ELLOS LES GUSTA

¿Sabes que esta estación es ideal para su salud y su bienestar emocional? Descubre por qué.

Necesitan estar al aire libre Papá y mamá, educad en común.

JUGAR CON NIÑOS Y BEBÉS EN LA CALLE O EL CAMPO BENEFICIA LA SALUD

En esta época tan agradable, favorece que tu hijo esté al aire libre el mayor tiempo posible. Jugar en el parque o salir de excursión al campo es necesario para su cuerpo y para su mente.

Niños que juegan dentro + Info aliada de la salud de tu hijo.

Un estudio sobre el juego y el ocio de padres y madres con hijos de entre 3 y 14 años, realizado por Petra M. Pérez, catedrática de Teoría de la Educación de la Universidad de Valencia, ha arrojado estas conclusiones:

  • Los niños cada vez tienen menos tiempo para el juego: a diario le dedican una hora, aunque en fines de semana el 50% juegan 4 horas.
  • Ese tiempo transcurre principalmente en casa, el juego en la calle es prácticamente inexistente (y a más edad de los padres, más tiempo de juego en el hogar).
  • Un tercio de los niños juega solo y sobre todo con maquinitas, videoconsolas…

jugar con bebes y niños en casa

INFANCIA, BEBÉS Y NIÑOS | TIPS PARA JUGAR CON ELLOS

Una gran parte se desarrollaba fuera de casa. En cuanto llegaba el calor y los días se alargaban, nos lanzábamos a la calle o al parque, salíamos de excursión con nuestros padres… ¡Qué situación tan distinta a la actual! Ahora el principal escenario de juego de los niños a partir de 3 o 4 años es su hogar. Y los efectos son tan importantes que se habla ya del Trastorno de Déficit de Naturaleza, un término acuñado en 2005 por Richard Louv, asesor del Comité del Desarrollo Infantil del Consejo Científico Nacional de los EE.UU, y muy bien definido en su libro “El último niño de los bosques”.

Según explica Louv, que se basó en investigaciones realizadas en el campo de la educación, la medicina, la psicología y la sociología, varias razones propician que los niños actuales tengan menos contacto con la naturaleza: el aumento del tráfico y la reducción de zonas verdes en las ciudades, la atracción que ejercen los juegos electrónicos y el miedo de los padres a que sus hijos jueguen fuera de casa y por lo tanto, alejados de su vista.

niños jugando en jardin

EFECTOS NEGATIVOS EN NIÑOS QUE NO JUEGAN EN LA CALLE

El problema, advierte Louv, es que pasar la mayor parte del tiempo dentro de casa (o del colegio) y tener poco contacto con la naturaleza causa efectos adversos en el niño:

  • La falta de estímulos del entorno natural (los colores, sonidos y olores diferentes, los paisajes con amplias perspectivas…) afectan al uso que hace de sus sentidos.
  • No disfruta del poder relajante de la naturaleza, lo que se traduce en más problemas de ansiedad, estrés, hábitos nerviosos…Y esto afecta principalmente al final del curso, cuando el niño está más cansado y nervioso y necesita espacios y momentos relajantes. • Hay más riesgo de que sufra sobrepeso, porque en casa realiza menos actividad física que si juega fuera y salta, corre, trepa…
  • Desconoce de dónde proceden muchos alimentos (la leche, la carne, las verduras…). Para él son productos del supermercado.
  • Entiende menos la necesidad de proteger el medio ambiente, lo que traerá consecuencias negativas a largo plazo.
  • No recibe suficiente luz del sol, necesaria para que el cuerpo sintetice la vitamina D (ayuda a absorber el calcio) y produzca melatonina y serotonina, hormonas del bienestar.
  • Aprende peor. Se sabe que los colegios que no realizan actividades en el exterior ni utilizan métodos para conectar al alumno con su entorno natural obtienen resultados más pobres que aquellos en los que se imparten algunas asignaturas fuera de las aulas. Lo bueno de jugar fuera, Por el contrario, el contacto frecuente con el exterior tiene efectos positivos para el niño:
  • Le enseña mucho. Seguir el rastro de las hormigas, ver las distintas plantas, encontrar una tela de araña con una mosca… Le ayuda a comprender mejor el ciclo de la vida y a conocer las cosas que, si no, solo vería en libros.
  • Le anima a superarse. Fuera de casa se enfrenta a retos distintos: subirse a un árbol, columpiarse alto en el columpio… Superarlos le da una inyección de autoestima.
  • Estar en un entorno natural estimula su fantasía, al ser un ambiente no estructurado en el que tiene que inventar sus propios juegos.
  • Un estudio de la Universidad de Illinois (EE. UU.) demostró que interactuar con la naturaleza reduce los síntomas del Trastorno de Déficit de Atención sin Hiperactividad. Algunas sugerencias Ahora que ya sabes lo necesario que es para tu hijo el contacto frecuente con la naturaleza, asegúrate de ofrecérselo. Aquí tienes ideas:
  • Llévale al parque a diario y anímale a subirse a los columpios, juega con él junto a otros niños para favorecer que se acerque a ellos…
  • Planea escapadas de fin de semana, sobre todo si vivís en la ciudad. Salid a pasear por el monte y anímale a recoger del suelo hojas o piedrecitas que luego podrá usar para hacer manualidades o coleccionar. Esta será su manera de conocer y “poseer” el mundo y le servirá de aprendizaje.